RSS

Archivos Mensuales: julio 2011

El cambio climático en la Antártida, influido por factores locales

[Fecha: 2011-03-14]

Científicos de Alemania han cuestionado la hipótesis vigente de que las fluctuaciones de temperatura en la Antártida se deben principalmente a cambios climáticos en el hemisferio norte. Según indican, una proporción muy importante de las fluctuaciones térmicas en este continente se deben en la misma medida a cambios climáticos locales en el hemisferio sur. Los autores, especialistas en climatología, realizaron reconstrucciones de las temperaturas históricas a partir de testigos de hielo y han publicado los resultados de su estudio en la revista Nature.

Las variaciones en la órbita y en la inclinación de la Tierra han sido uno de los principales factores de los cambios en el clima del planeta durante el último millón de años. A principios del siglo XX, el matemático serbio Milutin Milankovitch calculó la influencia de la distribución estacional de la insolación. Según sus cálculos, los cambios en la insolación sobre el hemisferio norte repercuten considerablemente en el cambio climático durante períodos prolongados de tiempo, porque las superficies terrestres en concreto reaccionan de forma sensible a dichos cambios en la insolación, si bien las masas terrestres se encuentran distribuidas de manera desigual por el planeta.

Desde entonces sus postulados han constituido la hipótesis de trabajo dominante en la investigación climatológica, respaldados por numerosas reconstrucciones climáticas basadas en testigos de hielo, sedimentos marinos y otros archivos del clima.

Sin embargo, tras volver a analizar las reconstrucciones de las temperaturas a partir de testigos de hielo, tres climatólogos del Instituto Alfred Wegener de Investigación Polar y Marina de la Asociación Helmholtz (AWI, Alemania) han cuestionado estas afirmaciones.

Por primera vez, los autores, Thomas Laepple, Gerrit Lohmann y Martin Werner, tuvieron en cuenta el hecho de que las temperaturas invernales quedan mejor registradas que las temperaturas estivales en los testigos de hielo antárticos. Al incluir este efecto en los cálculos de los modelos, las fluctuaciones de temperatura reconstruidas a partir de los testigos de hielo también pueden atribuirse a cambios climáticos locales en el hemisferio sur.

Además, en opinión del profesor Lohmann, los indicios hallados en los testigos de hielo coinciden con los datos obtenidos de otras fuentes. «Hemos logrado demostrar que no sólo los datos de los testigos de hielo, sino también de los sedimentos marinos, presentan variaciones similares en determinadas temporadas», señaló. Estos hallazgos sugieren que «quedan muchas cuestiones que tratar por lo que se refiere a la interpretación de los datos paleoclimáticos».

Por su parte, el Dr. Laepple indicó: «Nuestros resultados también revisten interés porque pueden sacarnos de un “callejón sin salida” en sentido científico». Ciertamente, hasta ahora han sido muchos los investigadores que han tratado de interpretar los datos históricos del clima terrestre extraídos de la Antártida partiendo de la hipótesis clásica de Milankovitch. Pero según afirmó Laepple, «hasta la fecha no se han podido corroborar todos los aspectos de esta hipótesis». En su opinión, tras este nuevo estudio «el debate queda reabierto y se puede tratar de adquirir una comprensión más precisa de los mecanismos físicos prolongados que influyen en la alternancia entre glaciaciones y períodos cálidos».

Los tres autores puntualizaron que sus hallazgos no ponen en duda la hipótesis de que el cambio climático observado en la actualidad se debe en su mayor parte a la intervención humana. Aclararon que los cambios cíclicos como los examinados en su artículo de Nature se prolongan durante períodos que duran decenas de miles o incluso cientos de miles de años. La abultada emisión de gases que influyen en el clima por parte de los humanos en cuestión de unos pocos cientos de años ha agudizado el incremento natural de los gases de efecto invernadero tras la última glaciación y constituye un fenómeno excepcional en el último millón de años.

Para más información, consulte:

Instituto Alfred Wegener de Investigación Polar y Marina (AWI):
http://www.awi.de/en

Nature:
http://www.nature.com/

DOCUMENTOS RELACIONADOS: 32884

Categoría: Varios
Fuente: Nature; AWI
Documento de Referencia: Laepple, T., et al. (2011) Synchronicity of Antarctic temperatures and local solar insolation on ortital timescales. Nature 471: 91-94. DOI: 10.1038/nature09825.
<!–Acrónimo del Programa: MS-D C
–>Códigos de Clasificación por Materias: Investigación sobre el cambio climático y el ciclo del carbono; Investigación científica

RCN: 33186

 
 

Etiquetas: , ,

Testigos de hielo desvelan grandes variaciones en la quema de biomasa

[Fecha: 2010-12-17]

 

El análisis de una serie de testigos de hielo antárticos ha deparado indicios de una gran variación en la cantidad de vegetación quemada en el hemisferio sur durante los últimos 650 años. Los descubrimientos, sobre los que se ha publicado un artículo en la revista Science, contradicen la creencia actual de que la quema de biomasa es hoy mayor que nunca.

El trabajo recibió fondos del programa EUROCLIMATE («Variabilidad climática y ciclos de carbono pasados, presentes y futuros»), enmarcado en el programa EUROCORES de la Fundación Europea de la Ciencia (ESF). EUROCORES recibió apoyo comunitario a través del Sexto Programa Marco (6PM).

Científicos del Centro Nacional de Investigación Científica de Francia (CNRS) y la Universidad Stony Brook (Estados Unidos) utilizaron en este estudio una nueva técnica analítica para averiguar los niveles de monóxido de carbono (CO) hallados en burbujas atrapadas en el hielo y extraídas mediante sondeos en la capa de hielo antártica.

El CO atmosférico procede principalmente de un número limitado de fuentes: la oxidación atmosférica de hidrocarburos como el metano y otros; la quema de biomasa; y la quema de combustibles fósiles. Estas fuentes suponen el 90% del presupuesto actual de CO global. En la actualidad se sabe poco sobre las variaciones en la concentración de CO atmosférico durante la era preindustrial. No obstante, se trata de un dato decisivo pues el CO influye en el clima y en la química atmosférica al interactuar con el metano, el ozono y otras sustancias.

La comunidad científica es capaz de determinar la proporción de CO procedente de la quema de biomasa mediante el estudio de las concentraciones de distintos isótopos del oxígeno que contiene el CO atmosférico. El CO generado por incendios en la vegetación posee una mayor proporción del isótopo oxígeno 18 que otras fuentes de CO.

«Al combinarlo con los resultados de otras mediciones de la concentración de CO, este registro nos permite concretar la intensidad relativa de la quema de biomasa en el hemisferio sur durante un periodo de 650 años», comentó John Mak de la Universidad Stony Brook, director de la investigación.

«Hemos descubierto que la cantidad de biomasa quemada ha cambiado considerablemente durante este periodo y que la quema de biomasa supuso una fuente considerable de CO durante la época preindustrial.»

De hecho, los testigos de hielo mostraron que las concentraciones de CO atmosférico totales han menguado en un 25% entre mediados del siglo XIV y el siglo XVII, antes de recuperarse por completo a finales del siglo XIX. Por otro lado, diversos estudios sobre firmas de isótopos de oxígeno en el CO muestran que la cantidad de biomasa quemada varió considerablemente con el paso de los siglos.

Según los investigadores, la quema de biomasa se redujo en aproximadamente un 50% durante el siglo XVII. No obstante, a finales del siglo XIX volvió a aumentar cerca de un 100%. Entre finales del siglo XIX y la actualidad la quema de biomasa parece haber disminuido un 70%.

Estos descubrimientos concuerdan con los resultados obtenidos por otros estudios dedicados a estudiar cambios en la quema de biomasa a través de la concentración de partículas de carbón halladas en los sedimentos. Además, los registros del hemisferio sur difieren considerablemente de los del norte, lo que apunta a la posible necesidad de actualizar algunos modelos climáticos con esta información nueva.

«A pesar de la consistencia [de nuestros resultados] con descubrimientos anteriores, está extendida la creencia errónea de que hoy en día la quema de biomasa es mucho mayor que en el pasado», indicó el profesor Mak. «Se trata de un hecho trascendental, ya que muchos investigadores dan por hecho que la quema de biomasa antropogénica es mucho mayor que la natural. Aunque esto pueda ser cierto, dada la cantidad de población del siglo XVIII, la verdad es que la quema de biomasa [del hemisferio sur] actual parece menor que la realizada hace uno o dos siglos, situación que obliga a reevaluar las fuentes.»

Para más información, consulte:

Science:
http://www.sciencemag.org

Centro Nacional de Investigación Científica de Francia (CNRS):
http://www.cnrs.fr

Fundación Nacional para la Ciencia de Estados Unidos (NSF):
http://www.nsf.gov

Programa EUROCLIMATE:
http://www.esf.org/activities/eurocores/completed-programmes/euroclimate.html

Categoría: Resultados de proyectos
Fuente: Science; CNRS; NSF
Documento de Referencia: Wang, Z., et al. (2010) Large variations in southern hemisphere biomass burning during the last 650 years. Science 330: 1663-1666. DOI: 10.1126/science.1197257.
<!–Acrónimo del Programa: FRAMEWORK 6C, MS-FR C
–>Códigos de Clasificación por Materias: Ciencias de la Tierra; Aspectos sociales; Meteorología; Investigación sobre el cambio climático y el ciclo del carbono; Investigación científica; Coordinación, Cooperación

RCN: 32884

 
 

Etiquetas: , ,